Xeresa

Situado en el término general de Bairén, entre la falda de una montaña y el barranco de la Martina, sólo acogió población musulmana durante siglos.Tiene una estación prehistórica en la montaña de Calameu, sobre el camino de Xeraco, y restos de cerámica romana que se encontraron en el caserío de la Servana, así como también alguna inscripción. Conserva trozos de muralla antigua, lo cual puede suponer una habitación desde la antigüedad.Xeresa paseig

Jaime I dio la alquería musulmana a cuatro familias en 1249. Pasó en 1309 a Jaume Palau y poco después al médico Joan Almelio. Durante el siglo XV, el caballero Galceran de Vic hizo grandes plantaciones de azúcar y construyó un almacén, que después trasladó a la Vila Nova de Gandía. Llegó a tener jurisdicción suprema, pero esa independencia acabó en 1487, cuando el lugar es vendido por Joan de Vic a los Duques de Gandía. Después de la expulsión morisca se otorgó nueva carta de población en 1611.

Dependió eclesiásticamente de Gandía hasta 1535 y con la reordenación del Patriarca Ribera se anexionó Xeraco.

Los libros parroquiales empezaban en 1687, pero se destruyeron en la última confrontación civil. El libro municipal tiene actas desde 1817 y algún documento del siglo XVIII.

DATOS DE INTERES

Su trazado originario es semejante al de Simat, con una zona alta, tortuosa, y un “arrabal” en torno al antiguo camino de Gandía. Desde la mitad del siglo XIX el pueblo ha pasado al otro lado del barranco. La parte más nueva se organiza siayuntamiento xeresaguiendo los caminos de Xeraco y del Mar. El siglo XX ha sido de crecimiento demográfico, en su primera mitad, y de estancamiento después.

El municipio cuenta con una extensión de 16.5 kilómetros cuadrados y su población se sitúa en torno a los 2000 habitantes.

El clima es mediterráneo, con inviernos suaves y veranos calurosos.

El principal motor económico es el cultivo de la naranja. La industria se centra en el almacenamiento y exportación de las naranjas.

Para comer destacan los diversos tipos de arroz (arroz al horno, arroz con costra…), las cocas de dacsa, las empanadillas de aire o las cocas de almendra y boniato.

Los habitantes de este municipio son conocidos con el nombre de xeresans o xeraseros.

FIESTAS

San Antonio del Porquet: Se celebra alrededor del diecisiete de enero, con misas, bendición de animales y verbena con hoguera.

San Antonio de Padua: Se celebra el 13 de junio. Se hace misa, procesión, fuegos artificiales y baile con orquesta.

Fiestas Mayores

Se celebran en agosto y están dedicadas a su patrón, San Antonio de Padua, San Isidro, San Rafael (fiesta de los jóvenes) y Nuestra Señora de los Dolores (fiesta de las mujeres). Hay un día más de fiesta llamado el de las paellas.
Se hace una presentación de la reina de las fiestas y su corte de honor. Una comparsa del “tío de la porra”, disfrazada de moros, anuncia el comienzo de las fiestas, mientras sus miembros reparten caramelos entre los niños. Hay cabalgata de disfraces, una costumbre con una gran tradición en el pueblo, engalanamiento de calles, concurso de paellas, suelta de vaquillas, bailes de verbena y un festival de bandas de música. Uno de los actos más populares de las fiestas es la diana, una despertada con disfraces.

Santa Cecilia

El veintidós de noviembre, el día de Santa Cecilia, se celebra la fiesta de “la retreta”. En Xeresa siempre había habido una gran tradición de Carnavales. Al acabar la guerra civil, los carnavales fueron prohibidos y viendo las ganas que tenía la gente de hacerlos, los músicos del pueblo, con la excusa de la fiesta de su patrona, montaron una cabalgata de disfraces. Su éxito fue instantáneo. La gente se disfrazaba, construía carrozas decorando sus carros con papeles de colores y enramadas y preparaba comparsas que criticaban cosas que estaban de actualidad en el pueblo. La noche de “la retreta” se convirtió en una de las festividades más populares del pueblo.

Iglesia Xeresa
CULTURA Y PATRIMONIO

CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE SANT ANTONI DE PADUA

  • Situación: Plaza de la iglesia, 22
  • Materiales: mazonería, argamasa y ladrillo
  • Medidas: 4,5 metros de anchura y 17 metros de altura
  • Cronología: Finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Descripción: Torre de sección cuadrangular y altura conformada por tres cuerpos o secciones. El primer cuerpo sigue las líneas estilísticas del campanario de la Colegiata de Gandía al rematarse con un friso dórico – metopas y triglifos – y cornisa denticulada bajo otra moldura en voladizo. A continuación, el cuerpo de campanas, encima un basamento que sobresale donde se abren los arcos de medio punto, uno en cada cara. Dobles parejas de pilastras dóricas sostienen un amplio entablamento por encima del que vuela una cornisa que da paso al tercer cuerpo. Este de menor tamaño que los otros dos, amplía visualmente su volumen al colocar diagonalmente unos grandes contrafuertes coronados por pirámides. En cada una de las cuatro caras del apitrador que conforma la base de este tercer cuerpo, se colocan las esferas del reloj. Coronando el conjunto, un pequeño edículo enlaza el cuerpo anterior con volutas que descansan sobre los contrafuertes. Tanto la articulación del cuerpo de las campanas como el superior siguen el modelo instaurado por Joaquim Bernabeu en el campanario del Monasterio de Santa María de la Valldigna, o bien el de Santa María de Oliva, obra de Josep Mínguez.
Dos son los modelos de campanario a seguir en La Safor así como el resto del país. El modelo neoclasicista de Bernabeu, o el más estilizado y artístico de Mínguez, de rectilíneas formas animadas rítmicamente por rupturas definidoras de los accidentes (vacíos y cantoneras), los cuales alteran la monotonía uniformadora de la superficie mural planimètrica.
Ambos modelos, sin embargo, tienen como común denominador su origen medieval de torre prismática cuadrangular y su desarrollo telescópico en altura, que marcará el resto de sucesiones prismáticas sustraídas en volumen y rimadores de toda la altura de la torre.

ERMITA DE LA SANTISIMA TRINIDAD

Esta pequeña capilla de carácter urbano está emplazada en ermita de la trinidaduno de los extremos del pueblo y justo al final de la Calle del Ravalet. De reducidas dimensiones, tiene su origen en los años finales del siglo XIX. Su fachada, que parece emular el remate del hastial mixtilíneo de la iglesia parroquial, se corona con una espadaña que sostiene la campana. En el interior, el alzado mural se articula mediante dos sencillas pilastras sobre pedestal que sostienen un entablamento que, a modo de cornisa, recorre todo el perímetro de la nave.

LAVADOR

El lavador de Xeresa está situado en la Calle del Ravalet, en las afueras del pueblo. Los materiales empleados son el ladrillo, losas de piedra, argamasa, madera y teja de barro cocido. De planta rectangular, tiene unas dimensiones de 24’40 metros de largo por 6’60 metros de ancho. A sus lados laterales se abren seis grandes arcos de medio punto que, con las grandes aperturas de los frentes, proporcionan una gran luminosidad al interior. Construido en 1908, su estilo refleja claramente las estructuras de la época, que cubrían grandes espacios como almacenes de productos hortícolas, navesXeresa entrada industriales y estaciones de ferrocarril. El lavador de Xeresa es el más grande de los conservados hoy día en La Safor, si lo comparamos con los de Almiserat o Castellonet, de más rancio sabor popular.
Pese a sus variedades, los lavadores, construcciones de una gran funcionalidad y pragmatismo, aprovechan el paso de corrientes de agua, como las acequias, por emplazarse no muy alejados de las poblaciones. Además de su función higiénica y sanitaria, era un lugar de reunión donde las mujeres intercambiaban, entre otras cosas, las noticias y los rumores más candentes y propiciaban las relaciones sociales entre los habitantes del pueblo.