Ròtova

En su municipio abundan los hallazgos de restos prehistóricos, entre los que destacan la cueva de las Rates Penades, el abrigo de la Peña Roja, la cueva del Barranco Blanco y otros cobijos en proceso de estudio. Apareció una lápida romana, ahora en el museo de Gandía, al construir las casas de detrás de la iglesia, quizá en relación a la villa situada entre Rótova y Alfauir.Durante la baja Edad Media hubo pobladores cristianos conviviendo con los musulmanes.
Dentro del antiguo término del Castillo de Borró, había que acogerse, no obstante, a la jurisdicción superior del castillo de Palma. A comienzos del siglo XV, su señor, Joan Fluvià, tuvo un gran proyecto hidráulico para mejorar la acequia común de Rótova y Alfauir y acordó con los Jerónimos la utilización de las aguas del Vernissa. Desde 1546 se rige por la carta de población otorgada por Pere de Figuerola. Rótova era uno de los pocos señoríos que había escapado a la codicia de los Borgia, y cambió de manos a gran velocidad. Propiedad de la familia Vich a principios del siglo XVI, pasó después a los Polop, a los Baiarri, a los Balaguer y finalmente a manos de Josep Faus, que lo compró en la última década del siglo XVII. En el año 1800, Llorenç Bou de Penyarroja consiguió el título de conde de Rótova.

DATOS DE INTERES

Emplazado encima de un collado, a la orilla derecha del Vernissa, es un pueblo de tránsito entre el llano aluvial y la montaña. Su núcleo originario era alargado y caminero. Se estructuraba cerca del camino que llegaba desde Gandía y tocaba un lado de la casa señorial o palacio.

Tenía una demografía limitada (18 casas habitadas en el 1646), unas rentas míseras y escasas posibilidades de expansión, rodeado como estaba por señoríos vinculados a los Jerónimos. No obstante, en el siglo XVIII se consolidó como el núcleo más importante entre los pueblos de la Cuenca del Vernissa. En la década de los veinte del último siglo tuvo lugar un cierto crecimiento y se creó el barrio de la Salud; sin embargo, en conjunto, las últimas décadas han sido de estancamiento.

El término municipal tiene una extensión de 7.2 kilómetros y tiene una población de más de 1300 habitantes.

El clima es mediterráneo, de inviernos suaves y veranos cálidos.

La agricultura es el principal motor económico de esta población. Destaca sobretodo la recolección y exportación de naranjas.

Para comer destacan las cocas de dacsa, las empanadillas de aire y las cocas de almendra y boniato.

Los habitantes de este municipio son conocidos con el nombre de rotovins.

FIESTAS

San Antonio del Porquet

Se celebra en enero. La víspera se hace una verbena con baile y orquesta y la quema de una gran hoguera en las brasas de la cual se asan embutidos y carnes. El día del santo hay misa, bendición de animales y reparto del pan bendecido.

La Candelaria

Se celebra el 2 de febrero, y es tradición que las madres lleven a sus hijos delante de la imagen de Nuestra Señora de la Salud para pedir su protección ante cualquier mal.

San Macià

Rótova ha recuperado su porrat y está incluido en la Ruta dels Porrats de La Safor. Se hace el último fin de semana del mes de febrero. Antiguamente se montaba en los alrededores del convento de San Jerónimo y asistía gente de toda la cuenca del Vernissa y algunos pueblos del Valle de Albaida. Después de la expulsión de los frailes Jerónimos del convento en 1835, pasó a hacerse en el pueblo. Hay una interesante oferta cultural y festiva durante todo el fin de semana que dura el porrat.

San José

El día de San José, los vecinos de la calle del santo plantan una falla que han construido ellos mismos con muebles, maderas y ropa vieja y la queman para celebrar la festividad.

San Vicente Ferrer

Se celebra el lunes siguiente a la Pascua. Es la fiesta de los comulgantes, con una procesión con banda de música, en que los fieles acompañan al rector del pueblo a llevar la comunión a los enfermos y a los impedidos.

San Jaime

El 25 de julio, los vecinos de Rótova hacen una fiesta en los alrededores de San Jerónimo en honor a San Jaime. Allí pasan el día en el campo y hacen paellas

Fiestas patronales

Se celebran en septiembre, en honor a Nuestra Señora de la Salud (fiesta de las mujeres casadas), La Divina Aurora (fiesta de los jóvenes), el Cristo de la Fe (fiesta de los hombres) y San Bertomeu (patrón del pueblo).
Hacen despertaes, el canto de la aurora, cabalgatas de disfraces, ofrenda de flores, bailes de verbena y cordades. La gran devoción a Nuestra Señora de la Salud arranca en 1752, cuando una epidemia acabó con la vida de dos criadas y siete monjes del monasterio de San Jerónimo. Un fraile natural de Onil, hizo llevar una imagen de Nuestra Señora que allí era muy venerada y que dicen que puso fin a la epidemia. En 1835, a raíz de la desamortización, la imagen pasó a la parroquia de Rótova.

CULTURA Y PATRIMONIO

CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE SAN BERTOMEO

Calle Mayor
Materiales: mazonería, sillares de piedra y ladrillos. Lucido y pintado.
Medidas: 5’20 metros de sección por 20 metros de alzaría.
Cronología: principios del siglo XX. 1903.

Descripción: Torre de sección cuadrada situada en el lado de la epístola, adosada a la fachada y con cuatro cuerpos en altura. El primer cuerpo se alza sobre un zócalo de sillares con pequeñas aperturas rectangulares y esquineras con revestimiento de piedra. El segundo cuerpo repite el mismo esquema, pero es de menores dimensiones y se remata con una cornisa que le separa del tercero. Este se alza sobre un pretil coronado por cuatro florones de piedra y con cuatro aperturas en forma de arco de medio punto abocinada y flanqueada por pilastras de orden dórico donde se sitúan las campanas. El último cuerpo se alza también sobre un pretil con balaustrada y remate de florones de piedra sobre repisas que repite el mismo esquema constructivo del cuerpo de campanas. El campanario aparece coronado por un cupulino sobre una base troncocónica en el vértice dónde hay una cruz con veleta. La iglesia actual es resultado de una reforma y ampliación de una anterior de menores dimensiones que fue alzada a finales del siglo XVI bajo el patronato del venerable Miguel López de Grez, sacerdote navarro, que fue rector de la parroquia de Rótova desde el 1585 hasta el 1612. De este primitivo templo, queda una potada en forma de arco de medio punto realizada con grandes dovelas, que posiblemente fuera la entrada a la primitiva iglesia. Ya en el siglo XX y bajo el rectorado de Trinitario Vidal Farache, se realiza la reforma y la ampliación del templo y se lleva a cabo la apertura de la fachada así como la construcción de la torre campanario, todo inspirado en el estilo neoclásico.

VIRGEN MARIA DE LA SALUD

Capilla de la Comunión de la Iglesia de San Bertomeu. Madera tallada y policromada. Barroco. Esta imagen pertenece a las llamadas “de vestir” en los que el cuerpo es una armadura de madera que soporta los diversos ropajes con los que se viste según la celebración. La imagen procede del vecino convento de Cotalba de donde llegó después de la exclaustración y el reparto de bienes del año 1835. Pronto fue muy venerada y se convirtió en la patrona de Rótova. Como dato curioso, diremos, que cuando Tomàs Trènor compró el Monasterio en 1848, quiso llevar la primitiva imagen a su lugar original, pero era tal la devoción que le tenía el pueblo de Rótova que no lo consiguió. Así, la tuvo que reproducir para colocarla en la capilla del monasterio de Cotalba.

PALACIO DE ROTOVA

Calle Mayor, 6. Mitad del siglo XVII. Tiene diversos añadidos y reformas en años posteriores. Típica casa palacio articulada alrededor de un patio central y con escalera lateral. Estas construcciones pertenecen a la tipología de edificaciones propia de palacios y casas valencianas del siglo XVII, pero que, en el caso de poblaciones rurales, se adecuan a las necesidades vitales añadiendo la almazara y el jaraíz, de carácter más modesto por lo que respecta a dimensiones y decoración. La primera referencia escrita sobre la existencia del palacio es de 1696 cuando José Faus compra el señorío de Rótova a Josefa Balaguer, nieta de Francesc Bayarri. En el acta de la toma de posesión se nombra la existencia del palacio que debió estar en manos de los herederos de José Faus hasta que se trasladan a Palma de Mallorca. En este momento pasa a un particular, que a la vez, lo vende a Trinitario Vidal, rector de Rótova, que lo vendió durante la Guerra Civil a su cuñado Carlos Faus para evitar la expropiación. Sus descendientes son los actuales propietarios.

CASTILLO DE BORRO

Partida de Borró. Época árabe, siglo IX aproximadamente. En ruina, solo queda un trozo de muro. El castillo se encuentra situado al norte de la población en la cima de una elevación de terreno que constituye por si mismo un punto estratégico defensivo. La ubicación de los castillos árabes no es fortuita ya que debía existir un equilibrio entre las necesidades defensivas y la fácil accesibilidad, en caso de ataque, para los habitantes de las alquerías que dependen de él. Del de Borró dependen Rótova, Alfauir, Almizran y Rafalet de Bonamira. Este castillo es uno de los muchos que los árabes construyeron en tierras valencianas y de manera especialmente prolífica en la Safor, ya que en muy poco espacio encontramos tres: Palma, Borró y Almiserat.

CUEVAS DE LA PEÑA ROJA, DEL BARRANC BLANC, DE LAS RATES PENADES Y DEL FORAT DE L’AIRE CALENT

Inmediaciones del río Vernissa, próximas a la Partida de Borró. Paleolítico medio hasta el protoneolítico y neolítico. Esta zona es rica en yacimientos arqueológicos que destacan tanto por la importancia de restos de arte parietal como en utillaje cerámico, pétreo y óseo.