Real de Gandia

Situado en el término general de Bairén, parece que fue un antiguo rahal o gran explotación rural musulmana. Durante la Edad Media era identificado también como Benicascaix. Hoy aún se conserva el antiguo huerto señorial.

Por su tamaño, destaca también el poblado de la Edad del Bronce del Molló Terrer.
El Duque Alfons el Vell lo cedió en herencia a Hug de Cardona, junto con Beniopa y Benipeixcar, y en 1425 tomaba posesión. En 1502, con el empuje de los Borgia, volvió a formar parte del ducado.

En el año 1738, el pueblo se decidió a denunciar a la ciudad de Gandía y los municipios de Benipeixcar y Benirredrá porque sus vecinos tenían tierras en el Real y no querían pagar la contribución. Se desencadenó así un decisivo proceso, que llevó a la definitiva subdivisión del término general de Gandía en el año 1740.

La parroquia tiene la advocación de la Visitación de Nuestra Señora y fue en 1535 cuando se desmembró de Santa María de Gandía, con los anexos de Benipeixcar (que aún tiene), Benirredrá y Alquería Nova. Aún conserva las partidas sacramentales desde 1611. A partir de 1920 se empezó a construir en su término unos de los grandes símbolos del catolicismo social: el oratorio del Sagrado Corazón de Jesús, y más recientemente, el Preventorio de Nuestra Señora de los Desamparados.

Su territorio particular es rojizo y se encuentra fertilizado por las aguas del río Vernissa. Había tres molinos de tres piedras (dos de harina y uno de arroz) y abundaba la arriería. La industrialización es muy reciente y se debe a la proximidad de Gandía. No obstante, antes, muchas “fabriqueres” trabajaban en la cercana Almoines.

Es característico del Real que cada persona tenga un mote diferenciado del familiar.
Ha habido gran afición a la pelota, cosa que testimonia la calle de Contramà o del Palau, y al juego de los bolos.

DATOS DE INTERES

El municipio tiene una extensión de 6.2 kilómetros y una población de más de 1900 habitantes.

El clima es mediterráneo, inviernos suaves y veranos cálidos.

La industria, que hizo que la población aumentara a partir de 1950, es muy importante para la economía de la población.

Para comer destacan las distintas variedades de arroz como arroz al horno y paella.

Los habitantes de este municipio son conocidos con el nombre de realers.

FIESTAS

La Purísima

Las jóvenes solteras del Real son las protagonistas de la fiesta de la Purísima, que se celebra el segundo domingo de mayo. Las festeras son elegidas por el método de insaculación, que consiste en poner el nombre de todas las solteras escritos en papelitos dentro de un saco y elegir al azar las que deben hacer la fiesta.
En la procesión desfilan delante de la imagen de Nuestra Señora precedidas por las festeras del año anterior, que llevan el estandarte de la cofradía. Al acabar, tendrá lugar el sorteo de las festeras del año siguiente en la iglesia.
El tercer domingo de mayo, las mujeres casadas del pueblo celebran su fiesta dedicada a Nuestra Señora de los Desamparados. Se hace una noche de albades, una ofrenda de flores a Nuestra Señora y un baile con orquesta.

Fiestas Patronales

Se celebran en el mes de agosto y están dedicadas a Nuestra Señora del Roser, los Santos de la Piedra, la Aurora (fiesta de los soldados de quinta), el Cristo del Empar (fiesta de los hombres) y Nuestra Señora de los Desamparados (fiesta de las mujeres).
Una comparsa del “tío de la porra” anuncia el principio de las fiestas. Se decoran algunas calles del pueblo. Se hacen despertaes, partidas de pelota valenciana, cabalgatas de disfraces, ofrenda de flores a Nuestra Señora, cenas populares, bailes de verbena y cordades. El día de Nuestra Señora del Roser hay una entrada de Moros y Cristianos.
El día de la Aurora, los jóvenes del pueblo rememoran la fiesta de los “locos” que se hacía antiguamente en el pueblo.

El Real hace una fiesta dedicada al Beato Carmelo, hijo del pueblo que murió a manos de los musulmanes en Damasco en 1860.

CULTURA Y PATRIMONIO

CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE LA VISITACION

Situación: Plaza Beato Carmelo.
Materiales: piedra, ladrillo cara vista.
Medidas: 3’65 metros por 15 metros de altura.
Cronología: 1952.

Descripción: En la parte septentrional y detrás del paramento del cuerpo superior de la fachada, se alza la torre campanario. Es de sección cuadrada y presenta tres cuerpos en altura. El primero, de muros lisos, abre, en su cara frontal, una pequeña apertura abocinada que permite la iluminación de la escalera interior que da acceso al cuerpo de campanas. Un entablamento, con una amplia cornisa en voladizo, separa este del segundo, que se articula sobre un pretil que sirve de base a las pilastras dóricas aparejadas que flanquean cada una de las oberturas en forma de arco de medio punto con el extradós moldurado donde se colocan las campanas. Un entablamento con cornisa da paso al edículo con remate de florones que abre cuatro vacíos en forma de arco de medio punto flanqueados por pilastras con capiteles en forma de ménsula. Cuatro aletones achaflanan las esquinas y observamos cuatro remates con forma piramidal. Como remate un pequeño cuerpo cuadrangular, coronado por una bola con veleta de hierro forjado.
En las puertas de entrada se puede observar la fecha, 1881, grabada en el forrado de metal; posiblemente sean las puertas de la anterior iglesia que fueron reutilizadas al construirse la nueva en 1952.

PINTURAS MURALES

Exterior de la cúpula de la capilla de Nuestra Señora. Las pinturas dan a la Calle San Vicente. Posiblemente del siglo XVIII, cuando se construye la capilla. Iconográficamente hacen alusión a Nuestra Señora; así la fuente la representa como fuente de vida y conocimiento, las aves serían las almas que beben de la fuente de la vida y la liebre representa los hombres que ponen su esperanza de salvación en Nuestra Señora. Junto a estas hay otras que representan un ciervo perseguido por un perro, unos gallos y decoración floral y geométrica.

INCENSARIO Y NAVETA

Sacristía de la iglesia de la Visitación.
Plata repujada y cincelada. Siglo XVIII.

MONUMENTO DEL CORAZON DE JESUS

Término municipal del Real de Gandía. Escultura monolítica funcional con un Cristo de iconografía clásica. Muy venerado por numerosas personas de La Safor, es un monumento de formas colosales que se levanta sobre un destacado cerro a las afueras de Gandía y se trata de un monumento regional.
Esta imagen es de 1978 y sustituía otra de 1942 que, a su vez, sustituía una más antigua destruida en 1936 durante la Guerra Civil.
La imagen actual es de 1990, ya que la anterior fue destruida por un rayo.