Potries


Como antecedentes prehistóricos de población en la zona, hay que señalar los yacimientos de la zona de la Casa Fosca, de finales del neolítico, o de la montaña de los Penyascals, de la Edad del Bronce. Se han podido descubrir indicios de la fabricación de objetos cerámicos, sobre todo ánforas para el vino.

En 1252 fue dado a los Carrós, es decir, que ha formado parte del antiguo término catastral del Rebollet, el cual pasó desde el siglo XVI a manos de los Duques de Gandia. El amojonamiento de su término particular fecha de 1725. Como el resto de los pueblos del Rebollet, formó parte de la provincia de Alicante hasta el 1847. Se cultivaban 1300 anegadas de huerta y 200 de secano. A lo largo del último siglo, la evolución poblacional se ha visto estancada, sobretodo desde 1960, alrededor del millar de habitantes. Paralelamente, se han producido movimientos migratorios hacia Argentina, Estados Unidos y Francia.
El archivo municipal se ha venido conservando con mucho cuidado y guarda fondos desde el año 1799. La parroquia tiene los “quinqué libri” desde 1753 y algún documento anterior.IMG_1202

La iglesia tiene la advocación de los Santos Juanes y su plaza forma el casco urbano más antiguo. Rectoría desde 1535, ganó el rango de parroquia con la segunda reordenación de la diócesis del patriarca Ribera y se le adjudicó Beniflà como anexo. La ermita del Santísimo Cristo de la Agonía fue levantada en 1854 con motivo de la epidemia de cólera. Contó también con un oratorio público dedicado a San Fernando y San Blas.

DATOS DE INTERES

  • El término municipal tiene una extensión de 3.1 kilómetros cuadrados. Su población gira en torno a los 1000 habitantes.
  • Su clima se caracteriza por tener unos inviernos suaves y unos veranos calurosos.
  • Para comer destaca el bonyítol al horno, el aladroc al horno entre otras cosas.
  • Sus habitantes son conocidos con el nombre de potriers.

FIESTAS

  • Sant Antoni del Porquet: se celebra alrededor del 17 de enero, con la típica hoguera y su correspondiente verbena.
  • Porrat de San Blas: se celebra en febrero y está incluido dentro de la ruta de los porrats de La Safor. Es el más importante de los que se celebran en la comarca. Su popularidad ultrapasa las fronteras del pueblo y se esparce por toda La Safor y comarcas vecinas. Es costumbre ir a la iglesia de los Santos Juanes para pasarse la reliquia del santo (unos huesos) por la garganta, comprar y comerse el pan bendecido, escuchar los gozos y encender una vela en su altar. Eso nos preservará de una enfermedad de garganta durante un año. La tradición manda comer en el pueblo, ir al porrat a comer buñuelos de calabaza y subir a la ermita del Cristo. A lo largo de la primera quincena de febrero, y organizada alrededor del porrat, hay una importante oferta cultural y festiva en Potríes.
  • San Vicente Ferrer: desde hace diez años, domingo y lunes después de Pascua, se celebra una fiesta dedicada a San Vicente Ferrer. Se hacen despertaes, concurso de paellas, cabalgata de disfraces, cenas populares, bailes de verbena con orquesta y correfocs.
  • San Juan: la noche del 23 al 24 de junio llega al pueblo la llama del Canigó, el fuego de la primera hoguera que se enciende esa noche en la cima de la montaña pirenaica y que simboliza el habla catalana. La fiesta acaba con la crema de la hoguera, la verbena y el correfoc organizado por el grupo de demonios Correcassoles de Potríes.
  • San Salvador: se celebra el 6 de agostoIMG_1233
  • Fiestas Patronales: se celebran a finales de agosto. Están dedicadas al Cristo de la Agonía, Nuestra Señora del Pilar, la Divina Pastora y Nuestra Señora del Carmen. Hay despertaes, juegos y cucañas, una cabalgata de disfraces satírica, bailes de verbena y cordaes. Sus actos más característicos son una gran cordada de agua y burret, donde los jóvenes se pasan toda la noche echando cohetes, y la bajada y subida del Cristo y la Divina Pastora de la ermita a la iglesia, actos que marcan el inicio y final de las fiestas. La imagen antigua del Cristo, el renombrado “vellet”, se saca solo cada cinco años en procesión para preservarlo. La historia del Cristo Vellet fecha del siglo XVIII, cuando era propiedad de unos vecinos de Potríes que murieron de una enfermedad contagiosa. Al quemar sus pertenencias, como era usual en la época, un quincallero de Caravaca, de nombre Tomás Jiménez, salvó la cruz de la hoguera y la colocó en una capilla que le construyó junto al último casalicio del calvario del pueblo. El pueblo aterrorizado por la mortandad, bajó la imagen a Potríes por pedirle que acabara con la epidemia. Cuando esto sucedió, los vecinos le construyeron una ermita en lo alto del calvario. Desde aquel año se celebra su tradicional bajada y subida durante las fiestas.
  • El 9 de Octubre: se celebra de la mano del grupo demonis Correcassoles. Hay pasacalle y concierto a cargo de dolçainers y tabaleters, baile de verbena y correfoc.

CULTURA Y PATRIMONIO

CAMPANARIO DE LA IGLESIA DE LOS SANTOS JUANES

  • IMG_1236Situación: Plaza de la Iglesia,
  • Materiales: sillares de piedra calcárea y mazonería, mortero
  • Medidas: base de 4’45 metros y altura de 20 metros
  • Cronología: finales siglo XVI

Descripción: La torre campanario, situada en los pies del templo, ocupa el espacio de la primera capilla lateral del lado de la epístola, aunque forma parte de la fachada principal de la iglesia donde se integra. Presenta un diseño con planta cuadrangular y tres cuerpos y articula el alzado sobre un potente zócalo, construido con sillares. Los paramentos de los dos primeros cuerpos son de mazonería y mortero de cal, con sillares reforzando las esquinas, todo lucido con mortero. Ambos presentan huecos de diferentes diseños para la iluminación de la escalera interior. Una potente cornisa con moldura de cuarto bocelete, separa los cuerpos inferiores del de campanas, sin ninguna duda el más interesante del conjunto. Presenta material romano (sillares de piedra calcárea local, pero de medidas diversas) y amplios vacíos, donde se alojan las campanas, cubiertas con arco de medio punto y con resalte a la línea de imposta, a modo de capitel. Por encima, y separado por una moldura de talón, se sitúa un pretil con pilastras señaladas coronadas por bolas y, en la parte central de cada cara, hay tubos de desagüe, todo de piedra calcárea. Este campanario se puede afiliar a las corrientes arquitectónicas manieristas, donde la tectónica, la desnuda arquitectura y la pureza de líneas, dominan por encima del decorativismo. El juego de luces y sombras, de vacíos y macizos es una constante en una arquitectura que representa también un sentimiento místico y ascético de entender la vida religiosa.
Es el campanario de Potríes una estructura maciza donde predominan las líneas arquitectónicas frente a la decoración, y que contrasta con el perfil mixtilíneo de tradición barroca del resto de la fachada, que suponemos posterior a la construcción del campanario. Puede ser que esta fuera la tipología característica de los campanarios de La Safor construidos en el siglo XVI, de planta cuadrangular, con dos o tres cuerpos articulando el alzado: por lo tanto no demasiado altos, y sin un remate importante por encima del cuerpo de campanas, como pasará con los campanarios posteriores. Responden a este modelo el campanario antiguo de la iglesia de Xeraco o el de la iglesia de Simat.

IGLESIA DE LOS SANTOS JUANES (SIGLOS XVI – XX)

Destacan las capillas laterales (siglo XVIII) del lado del evangelio, cubiertas con cúpula, y la interesante capilla neoclásica de San Blas (siglo XIX). Además de la talla barroca en alabastro policromado del Cristo de la Agonía, procedente de la ermita (siglos XVII – XVIII) o el relicario con la reliquia de San Blas.

CASA AYUNTAMIENTO

Magnífico ejemplo de la arquitectura señorial del siglo XVII en el ámbito rural de nuestra comarca. Conserva elementos originales singulares como las rejas de la fachada, los pavimentos de azulejos policromados o la viguería de madera.

PARTIDORES DE AGUA, CASA OSCURA Y CASA CLARA (SIGLOS XV – XVI)

Singulares elementos de la arquitectura del agua en nuestra comarca. Se trata de dos humildes construcciones, pero claves y fundamentales a la hora de distribuir equitativamente el agua de riego.

ALFARERIA DE ANGEL DOMINGUEZ

Último
testigo de la importante actividad alfarera en el municipio. Edificio característico de la arquitectura popular urbana en nuestra comarca que conserva in situ los espacios y los elementos del proceso de producción de la alfarería. Será la sede del futuro Museo de la Alfarería de Potríes.

IMG_1212ERMITA DEL SANTISIMO CRISTO DE LA AGONIA

Edificio construido a mediados siglo XIX, dentro de la corriente de la arquitectura neoclásica.